sábado, 24 de marzo de 2012

LOS REPROCHES EN LA RELACION

Quien no ha utilizado la ironía, las indirectas o las expresiones agresivas para regañar alguna vez a su pareja. Si esta conducta se hace cotidiana en su relación, puede dañarla seriamente, ya que genera dolor, culpa, enojo y tristeza en el otro. Pero más allá de las expresiones altisonantes, los regaños expresan la insatisfacción de nuestras necesidades y expectativas, una responsabilidad que traspasamos a la pareja, quien no siempre puede satisfacerlas, refiere Judith Sandoval, directora del Instituto Peruano de Psicoterapia Gestalt.
Cuando llegan los reproches, se puede creer que la pareja esta en crisis, pero desde el punto de vista psicológico se trata de la incapacidad de uno de los miembros de satisfacer sus propias emociones o expresar sus necesidades, comenta Sandoval. Aquí el trabajo consiste en terapia individualizada para determinar la insatisfacción y cómo poder superarla. En algunos casos puede recomendarse la separación de la pareja si no se logran mejoras, pues los reproches constantes son una forma de violencia psicológica.
En casos menos críticos se trabaja en reforzar la comunicación asertiva de emociones y necesidades, en proponer modos de resolución de problemas y llegar a acuerdos comunes.